Yoanis Sánchez: Blancanieves makeup y la manzana de la discordia.
A propósito de lo sucedido durante la XVIII Feria Internacional del Libro en el complejo Morro-Cabaña, con el escritor Orlando Luis Pardo Lazo, Gorki (integrante del grupo de rock Porno para Ricardo), la prensa extranjera y Yoanis Sánchez, bloguera supervisitada en la blogosfera; he pospuesto una serie de reseñas literarias para comentar sobre este tema que desde hace ya, pasa de castaño a oscuro.
Llevo meses intentando descargar desde distintos tipos de navegadores y diferentes conexiones (conmutadas y arrendadas) el blog de esta muchacha que al parecer da picazón; pero el resultado ha sido infructuoso, solo logré un para de sitios que reseñan la bitácora de esa redactora, con muchos comentarios pero ninguno suyo.
Todo parece indicar que al menos desde Cuba, el blog de Yoanis es fantasma, no sé cuáles serán las razones que tiene la seguridad informática del país para tomar estas medidas, pero sean cuales sean, la realidad es que la prohibición de visitar un weblog que pudo pasar como uno más dentro de la gran lista que se incluye en el blogomundo, ha creado solo más expectativa construyendo así a crear un mito, una leyenda, que no ayuda para nada, sí da mucho de qué hablar y propicia además que esa ceguera momentánea que produce el ser sombra dentro del ciberespacio, nos convierta en grandes videntes.
Entonces, ¿no es a mi como internauta a quien le asiste el derecho de escoger o no lo que quiero leer? ¿No es a mi a quien le toca decidir qué, después del trabajo, investigar en las escasas 30 horitas de conexión conmutada que tengo para el mes?
Sí, puede ser que según Yoanis y sus comentarios, Cuba sigue atravesando muchos, más, o las mismos dificultades de siempre, pero darle tanta importancia desapareciéndola de la red solo la convertirá en mártir de aquellos que quieren dañar, malograr o ejecutar acciones en contra del terruño donde vivimos.
Problemas hay, siempre los habrá, pero es mejor ejecutar una contrarespuesta desde adentro, totalmente conscientes de lo que debamos o queramos enfrentar, que soslayar de una manera tan evidente un hecho que a largas parece manzana de la discordia y solo lo están convirtiendo en el maquillaje de Blancanives, que se retoca y sigue luciendo su belleza.
