Alicia en país de las maravillas. La brecha digital, los jóvenes de hoy y un caso particular.

 

 En un artículo que publiqué en la dirección http://www.ahs.cu, bajo este mismo título dejé algunas incongruencias que prefiero corregir aquí y que claro está pongo a disposición de ustedes para que valoren. Espero que este regreso al ciberespacio, sea bien acogido por los lectores, a quienes debo una disculpa pues otros asuntos me han obligado a la desactualización, pero si este texto le resulta interesante, confío en que tendré su comentario, al final, ¿no es la retroalimentación lo que nos hace mejores? Anímese, en la vida nunca se sabe cuál es nuestro verdadero destino hasta enfrentarlo.


            Es en momentos como este cuando me gustaría parafrasear a mi sociólogo favorito, Pierre Bordieu, cuando en su artículo, Alta costura y alta cultura, aclaró que el título de su texto podía parecer una broma. Este pudiera ser un caso similar con la diferencia de que es solo una mimesis para llegar al problema en sí, pues cuando me refiero a Alicia en el país de las maravillas, pretendo analizar las ventajas y desventajas, bondades y maldades que las Nuevas Tecnologías de las Información y las Telecomunicaciones han puesto a disposición de los jóvenes de hoy y el uso que estos hacen de ella, contextualizando esta situación en un territorio tan árido(1) como lo es la provincia de Pinar del Río.

            Volver sobre la importancia, utilidad y multifuncionalidad de la Internet en el mundo, es una perogrullada, que de tanta repetición se ha convertido en un vicio “sano”, reconociendo también sus beneficios. Internet se reproduce y con ella las grandes compañías, comercios, corporaciones, transnacionales, etcétera, que suman cada vez más clientes supeditados a servicios expandidos (compras, catálogos, negocios, reuniones virtuales, y muchas otras aplicaciones), creando por supuesto utilidades a algunos y desventajas inmensas a otros que solo requieren de su capacidad intelectiva para lograr el progreso.

Muchas de estas ventajas, amén del enriquecimiento privatizado, tienen un carácter social y genérico, tal es el caso de Google, Aol, Altavista e incluso Yahoo –que pretende con ingenuidad hacernos creer que la diversidad de ofertas del gigante Microsoft no los han hecho temblar–, buscadores genéricos que son utilizados por disímiles usuarios de forma gratuita, exceptuando algunas potencialidades de los mismos, accesibles solo mediante el consabido prepago que ello conlleva y para los que se requiere de una determinada base tecnológica en dependencia de las aplicaciones a utilizar.

El ciberespacio es, a escala internacional  cada vez más transitado, empresarios,  comerciantes, editores, por ejemplo, han mudado sus plataformas tradicionales hacia una vía más amplia en la búsqueda de clientes potenciales y reales que desde la comodidad del hogar, asumen la verdadera esencia del consumismo: búsqueda de distintos nichos de mercado para hacer la promoción adecuada para la venta de un producto o servicio, o simplemente la consulta de catálogos on line para algo de interés personal. Es más fácil comprar, chatear, telefonear desde el ordenador que repetir hábitos más conservadores.

Los jóvenes, altamente influenciables dentro de este tipo de cibersociedad, se dejan arrastrar por los carismáticos emoticons, o por el botón parpadeante de, La casa de sus sueños a un clic de distancia, y clickear, si se me permite el término en detrimento de nuestro idioma, no solo ha ciber-roboto-enfriado a las sociedades y sus actores, sino que  la paulatina acumulación de datos, números, y direcciones de URL que se acomodan en el cerebro, tienden a potenciar la brecha digital existente, basada no solo en el conocimiento de la cantidad de servicios útiles e inútiles que provee Internet, sino también en el manejo de la información sea esta clasificada, prepagada o no.

Razones como las que a continuación expongo, podrán aclarar donde empieza para muchos de los usuarios, especialmente jóvenes, la brecha digital, pues el facilismo prima en aquella tendencia de mientras más tecnología más facilidades:

1.     ¿Por qué  hacerlo así? Es más fácil desde Internet

2.     No lo/a voy a llamar, mejor le paso un mail

3.     Es más fácil encontrar ofertas de trabajo en la red, que buscar en los clasificados del periódico.

4.     Si necesito saber algo de otro país, puedo preguntar en el Chat, en los foros, o en buscadores de ese país.

Casi insignificantes, mínimas razones, podrían aludir, a una “infantilería” o un pensamiento trivial en personas para quienes mi mente sería entonces la primitiva, la que no ha evolucionado. Sin embargo, aquellos que tienen el lujo de prodigarse tales tendencias han contribuido a que la brecha digital se extienda, pues  “(…) se traduce en diferencias dramáticas donde una parte de la humanidad, afortunada y conectada, dispone de más información de la que nunca tuvo generación alguna. Al mismo tiempo, las grandes mayorías padecen una nueva marginación, la informática(2). De modo que el acceso a un ordenador y sus periféricos para hacer un uso medianamente óptimo de la Internet son cada vez más caros. Sí podemos pensar en ordenadores de uso (second hand), pero requerirían de adaptaciones e inversión en piezas a las que no todo el joven hoy -al menos en América Latina- puede sufragarse.


¿Cuál es el caso con Cuba y que tienen que ver directamente las TIC´s con los jóvenes?, ¿cómo influyen sobre ellos? 


            Como sabemos, Cuba se incorporó al mundo de la informática paulatinamente, siempre que la economía y las posibilidades adquisitivas del país lo permitieron, asumiendo asimismo la preparación de diversos profesionales en la rama de la informática y la cibernética. Cuando ya los militares norteamericanos –pioneros en esta disciplina– no pudieron controlar sobre todo el flujo de datos con el nacimiento de la Red de Redes, nuestro país pudo insertarse en este nuevo cambio, estableciendo un aprovechamiento óptimo de la tecnología, orientada a resolver problemas puntuales principalmente en el renglón económico.  “Desde finales de 1999 se ejecutan varios programas que utilizando las Nuevas Tecnologías revoluciona la educación para multiplicar los conocimientos de las nuevas generaciones, y se comenzó la utilización masiva de medios audiovisuales en las escuelas cubanas, lo cual generó la necesidad de producir programas de televisión destinados a los centros escolares(3), pero no solo se hicieron programas de televisión, sino también se dio acceso gratuito y masivo a los Joven Club de Computación, se prepararon más técnicos y profesores destinados a impartir lo más básico y actualizado de los sistemas de aquel entonces (Foxpro, Ensamblador, C, Msx Basic, QuickBasic, Pascal, TurboPascal, TurboQuickBasic, Dbase, Dbase III+, junto con sus versiones, hasta que nos consumió de manera absoluta el increible Microsoft con su cadena de Windows).(4)

Pero desglosemos esto para ver qué papel real han jugado los jóvenes y las diferentes tecnologías a través algunas etapas.

En cuanto a la esfera educacional, por ejemplo, lamentablemente la realidad ha demostrado fisuras en multiplicar conocimientos y la utilidad masiva de las tecnologías de la información y las telecomunicaciones, siendo consecuencia que ni medios ni conocimientos que pueden adquirirse a través de los mismos han sido manejados con total sapiencia; en la generalidad de los casos, los estudiantes subutilizan los laboratorios de computación en las escuelas, pues para ellos, es un equipo útil para ver películas, escuchar música, copiar algún texto, o superar el contenido de la asignatura a través de exámenes que no pasan de completar un proceso obligatorio y natural del grado que cursan en cuestión; otros, un poco más avezados en la materia se interesan por la programación, o por la utilidad artístico-financiera de softwares como Photoshop, Corel Draw, Imageready u otros similares. La tecnología es cara y aunque el Estado las sitúa de forma gratuita al servicio de los ciudadanos, no son todos los verdaderamente conscientes del cuidado que debe tenerse con tal equipamiento.

A nuestros jóvenes se les enseña la computación desde edades tempranas, como una asignatura de habilidades y conocimientos afines que se adquieren a través de la guía del maestro -aunque principalmente depende de la constancia del alumno en la investigación de los procesos que un ordenador es capaz de ejecutar-; se les provee de programas televisados en pos de un desarrollo creativo; se les permite de modo gratuito el acceso a los Joven Club para aprendizajes básicos en softwares para idealmente convertirlos en mejores operarios que al final devolverán sus conocimientos en el desarrollo evolutivo de los centros donde laboran, pero tanto conocimiento sin la constancia de la práctica es nulo. Sabemos por experiencia que el acceso a un ordenador para el ejercicio diario es costoso, mucho más que los ingresos de una familia con salarios estables –sin contar que la infraestructura económica y conociendo todas las condiciones sociopolíticas actuales– nos han dejado en el camino de la dualidad monetaria, una diferencia abismal incapaz de cubrir la adquisición de un producto como los ordenadores, tengamos en cuenta que no se trata solo de comprarlos en las tiendas por moneda convertibles, sino de mejorarlos primero –tarjeta de captura de video, mayor memoria ram, impresoras [y estas últimas tal pareciera que nunca serán de libre adquisición en las tiendas]– y repararlos después, lo cual es ya otro cuento. La abrumante realidad de los hechos es que los programas televisivos dispuestos con el fin del aprendizaje colectivo, han creado una enorme brecha digital y esencialmente comunicativa entre alumno-maestro, sujeto-sujeto, sujeto-ordenador (en esta última categoría se incluyen aquellos individuos que a pesar del esfuerzo, no sienten poseer la cultura informática ni la capacidad intelectual necesaria para entenderse con un ordenador).

En ese intento por diversificar el conocimiento existe entonces un aprendizaje frío, inseguro, falso, que se traduce en lo que dentro de algunos años será la poca base cognitiva teórico-práctica de nuestros jóvenes, y que va a traducirse en la falsa manipulación de fechas históricas, conocimientos de Botánica o Biología, Idiomas Extranjeros, Cálculo, Gramática entre otras muchas asignaturas de conocimiento básico, que en mi opinión el modo en que se imparten debe tener alternativas, pues con tanta tecnología y la reducción de los contenidos en algunas materias, no estamos produciendo un hombre culto, sino al unísono con las arbitrariedades, un hombre de la contracultura, donde asumir un factor de avance tecnológico no es indicador de mejoría sino de asunción de un proceso más dentro de la evolución natural de un país en vías de desarrollo.

La suplantación radical e irreverente del maestro por programas televisados, eliminando la tradición y su resultante, más que probados, penden del interés o no que el educando pueda tener sobre un tema o asignatura en específico, y creando por consiguiente las llamadas “lagunas” que van a convertir al hombre en individuo contraculturizado, incapaz de asumir un error por verdadero que este sea, rechazando por extensión normas sociales, morales y éticas por demás.
El maestro, en ese segundo plano al que ha sido relegado, no puede más que acomodar su posición y acatar las orientaciones de “arriba” -tanta confianza en la masificación de estos programas ha traído como consecuencia el desbarajuste de etapas esenciales en la educación
(5)-, no puede hacer más sino utilizar estos medios como herramientas que intentará explotar en su totalidad para el buen desarrollo del alumno.

Hoy en día, con tantos avances dentro del mundo tecnológico y la introducción al país de disímiles periféricos, el alumno está centrado en una tecnología que pueda brindarle algún entretenimiento fuera de lo común (celulares, iPods, MP4, etcétera), pues ello ubica al estudiante en una condición social superior a sus pares y algo inevitable es intentar el sorteo y el desinterés en este tipo de productos, que por demás al estar prohibidos en la escuela son mucho más atrayentes, sobre todo en Cuba, donde la adquisición de los mismos es un hecho casual o provocado producto de relaciones con personas que viven fuera del país.

 

Otro Caso, Pinar del Río.

 

Pinar es una provincia que tiene tanto acceso a la tecnología como el resto de la zona occidental cubana, por la cercanía a la capital, por la migración continua de sus habitantes, o por la constante interacción de profesionales con países extranjeros.

Cierto, existen diversos sitios donde consultar Internet, los Joven Club, o  empresas, dependencias de estas empresas, o un servicio en CUC dispuesto por Correos de Cuba para aliviar un poco la situación de las comunicaciones, que pueden fácilmente determinar un tercio de salario para quien no posea fácil acceso a estas. Digamos que el ser que se incorpora a la sociedad de manera responsable es el mismo que hubo de aprender en la escuela el acceso a determinados softwares, o sea, el mismo sujeto que de no acogerse a una vida laboral donde esté forzado a la utilización del medio informático, va a unirse a una larga fila de personas que en el territorio vueltabajero, terminan comprando el acceso de una hora con una tarjeta de 6.00 cuc para tener, al menos de ese modo, un servicio de mensajería al menos en un lugar de la ciudad: la Oficina de Correo Postal de la capital provincial, pero que además de lento, es de pésima calidad, con muchísimos problemas de red y un servicio que no puede ser peor; a pesar de que también depende de ETECSA (Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A.) el centro Telepunto, éste no brinda su servicio de mensajería a cubanos, solo a extranjeros por el mismo precio.

 La aglomeración de una gran parte del sector joven de la población en la Oficina de Correo Postal, no es solo un motivo de desestimular una real explotación de las PC, sino que sobrecarga al usuario con sentimientos de rechazo, mala aceptación y pocos deseos de saber más acerca de un equipo que podría brindarle mayor funcionalidad.

Por otra parte, no analicemos ya lo engorroso que resulta para muchos jóvenes el acceso a buscadores, sitios, canales de comunicación o información no necesariamente impuestos por oficinas u organismos. Internet, las comunicaciones y el acceso a casi toda la tecnología no son únicamente las causas por la que nuestros jóvenes han perdido interés en apropiarse de métodos más triviales para obtener una cultura profunda y esforzada, por otro lado existen factores socioeconómicos que son difícilmente insorteables, se pueden tener esperanzas; pero vivir de espaldas a la realidad solo hace más grande una brecha cada vez más enardecida.

 

¿Qué tiene que ver todo esto directamente con las TIC´s? ¿Dónde cabe aquí, Alicia y su país de maravillas?

Dejemos a un lado el tema educativo y el caso Pinar del Río, para ocuparnos exactamente de la información. Es indudable que estar informado, es lo que hace a un hombre verdaderamente culto, la memoria y la habilidad con que se aplique la información adquirida harán al hombre informado, un ser sabio.

En el caso propio de Internet, sí, provee mucho conocimiento, siempre que sepa filtrarse y manejar la información adecuada.

Desde aquí entonces, se impone una pregunta esencial e insorteable: ¿cuántos jóvenes cubanos tienen acceso real a Internet y la lista de servicios que esta provee? Pensemos por un instante en Internet como parte de un paquete de servicios útiles para toda una serie de operaciones que hoy resultan básicas en una gran parte del mundo desarrollado. ¿Pueden, podemos los jóvenes cubanos explotar realmente al ciento por ciento ese paquete?, ¿qué parte de Internet y sus servicios de información realmente nos son proporcionados, a cuál de sus ofertas tenemos acceso?, ¿Cuántos de esos mismos jóvenes con habilidades de programación pueden hostear su sitio personal, o cuántos de esos mismos conocen las vías para desarrollar blogs interesantes con temas comunes como música, literatura, artes, psicología, etcétera, donde establecer un verdadero intercambio con otros interesados?

Una vez que estos mismos jóvenes han pasado a la primera adolescencia, son ganados por Alicia y su país –conste que no hablo solo de los E.U.A. como superpotencia en cuestión de comunicaciones y por supuesto, Internet, también de la Unión Europea y Asia como fuertes centros de competencia-, la imagen audiovisual, el interés por ordenadores propios, el deseo de poseer un MP4, iPOD, iPHONE, PALMPILOT, telefonía fija en casa, o cualquier otro dispositivo que les permita ante la mirada pública, satisfacer su amor propio con el consentimiento general de quienes los observan, o sencillamente completar un deseo personal de operar por sí mismos a su propio modo y conveniencia sin tener que acudir a un centro con horario limitado.

Con la llegada, expansión y popularidad de Internet, los jóvenes han asumido una postura de que como todo está allí –información, videos en Youtube, MySpace, Aol, o cualquier otro sitio–, es mejor no desgastarse en visitas a bibliotecas, museos, libreros o en el deleite de leer libros impreso, y ya que este es el caso y a pesar de la confluencia de información en la red, las consultas a los sitios nacionales se ven reducidas por el desconocimiento acerca de su existencia. Es un hecho que los existentes no los proveen de posibilidades como las ofertadas por sitios extranjeros, pero ¿dónde, en qué sitio digital cubano, los jóvenes pueden descargarse un video o un álbum musical de su intérprete favorito que no sea pagado? Para colmo de males, de manera muy irónica, es una solicitud común que esos mismos url, soliciten el pago con tarjetas Visa, Mastercard, Transcard u otras. ¿Cómo pueden obtener películas insignes del ICRT –Las 12 sillas, Los sobrevivientes, La última Cena, La muerte de un burócrata, Plaff, así una larga lista–, esas que ya conocemos casi de memoria pero que quisiéramos coleccionar en soportes más duraderos? ¿Cómo se comunican a través de una sala de Chat cubana con alcance nacional?(6). ¿Dónde –por citar otro ejemplo más cercano al aprendizaje– están la relación de documentos digitalizados de Julio Le Riverend, Hortensia Pichardo, sobre Historia de Cuba; o Transculturación de Fernando Ortiz; o Religión Yoruba u otras, de Natalia Bolivar Aróstegui o Lydia Cabrera; todos textos difíciles de encontrar y de encontrarse, económicamente inviables.

Entonces no se trata solo de que Alicia nos está vendiendo su país de maravillas, sino de que el uso real y efectivo a favor de nuestra pluralidad cultural y cognitiva se ha quedado muy por debajo de lo que en realidad podríamos, es justo parafrasear en este caso una frase de marras: denme acceso y cambiaré el mundo.

Debemos contribuir a que el joven de hoy, futuro hombre del mañana, utilice las tecnologías como apoyo y no como base para sostener un conocimiento verdadero, duradero y eficiente acorde a sus necesidades reales de vida. Nuestra sociedad en cuanto al tema tecnológico, sobre tecnologías de la información y las comunicaciones, o el modo en que asume las mismas, es hoy mucho más irreverente, se rebela contra la vieja tecnología, ya nadie está a la moda si no lleva consigo los equipos arriba citados, o tiene a su disposición en el hogar una PC de última generación, lo cual viene a apoyar el título de este trabajo, pues la posesión no solo ha determinado una brecha digital, sino también social, dividiéndonos en clases aún más precisas, los que pueden y los que no.

Todo tiene un tiempo, esperemos que nuestras facilidades de acceso arriben mientras podamos entender su funcionamiento y no cuando la vida, nos empiece a cobrar lo que pudo ser una juventud mejor aprovechada.

 

 

(1) Me refiero aquí por supuesto, al acceso a las TIC´s, que aparentemente se ha expandido cuando la realidad ha demostrado con creces en los últimos años, una reducción de estas posibilidades.
(2)CUBA SOCIALISTA. Revista Teórica y Política. La Habana. Cuba, 2003-2006
(3) Omar Pérez Salomón, funcionario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, en un artículo publicado en la Revista Digital Cuba Socialista.  
(4) Hasta que asumimos la programación orientada a objeto que vino a solucionar muchos de los problemas que los jóvenes de aquel entonces encontraban en programación intentando diseños y programas novedosos que realmente resolvieran problemas puntuales en algunas empresas económicas, comerciales, salud pública o deporte en Pinar del Río.
(5) Así lo confirma una entrevista televisada en el Noticiero Nacional de Televisión a varios padres, alumnos y maestros en diferentes regiones de Cuba, con salida al aire el 2 de julio de 2008 por todos los canales.

(6) Sobre esto ya está en funcionamiento una sala de chat en la dirección http://www.argeliers.cult.cu/intercom, pero aún atraviesa algunas desventajas en cuanto a servicios, que es de suponer, superará según transcurra el tiempo y la experiencia.

 

 

11/02/2009 13:56 Autor: luisamauryrodriguez. #.

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